Sin duda todos lo recordamos escuálido y con cara de rata.
Ningún apodo ha sido mejor asignado en la vida según mi opinión.
Stuart Little para referirse a un Ricardo que vimos crecer, mientras nosotros también nos íbamos convirtiendo en adultos.
Hoy nos miramos y a veces creemos ser los mismos niños que éramos. No lo somos, aunque a veces nos sintamos así.
Tampoco lo es Ricardo. Así nos lo ha demostrado.
Ni débil como más de alguna vez lo pensamos, sino un roble. Más aperrado que cualquiera de nosotros y más amante de la vida que todos juntos.
El otro día con Pipe, el cabezóncu como le dice Rick, hablábamos de la recarga de esperanza. Nos reíamos, porque decíamos "es un ratón", ¿alguien ha intentado alguna vez deshacerse de un ratón?, les das escobazos, les tiras agua caliente, les pones veneno y nada!". Ahí siguen mirándote desde un rincón con ojitos brillosos y riéndose de ti.
Ricardo es un ratón. Estamos esperando que un día de estos se despierte fuerte y nos mire con esos ojitos de guarén. De mí tiene harto de que reíse.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario